Vitalógica, cuasiética y cartestética

No hay persona en Santander que a día de hoy no haya ni siquiera escuchado el nombre Rodolfo Hernández. El ingeniero de la mano de los argentinos, ha construido una figura influyente en la política santandereana que hoy, innegablemente, es uno de los referentes que tiene la capacidad de poner agenda política.

Nuestro ingeniero maravilla llegó a la alcaldía vendiéndose como un “outsider” alternativo que llegaría al quinto piso para sacar a los politiqueros que mal manejaron las finanzas públicas y se ubicó en un pedestal moral para juzgar a vivos y muertos, a pesar de tener su rabo de paja. Su capacidad llegó a ser tanta que, de manera tácita, sin que nos diéramos cuenta, logró evolucionar los 3 conceptos banderas de su administración; fue pionero y le cambió los significados. Lógica en vitalógica, ética en “cuasiética” y “estética” en “cartestética”.

Nosotros ni nos enteramos de este enredo, pero aquí estarán bien explicados:

Vitalógica:

La evolución de la lógica a “vitalógica” se dio a los pocos meses de iniciar su mandato, cuando prometió que Bucaramanga, la ‘Barcelona latinoamericana’, sería la primera ciudad de Colombia en transformar las basuras que se almacenan en el relleno sanitario El Carrasco en energía, sin que le costara un solo peso al municipio.

Para el tratamiento de residuos sólidos, se abrió una licitación pública y se contrató a Jorge Hernán Alarcón, con la tarea de formular las condiciones del proceso para la adjudicación de la operación de las basuras. Este contrato fue una directriz de Hernández, quien incluso, le acondicionó una habitación en su apartamento de huéspedes y le entregó la hoja de vida al gerente de la EMAB, Manuel Becerra, para que este vinculara al ingeniero Alarcón. 

Cuando se formuló el pliego de condiciones y se abrió la licitación, se exigió una póliza de garantía, la cual Vitalogic no tenía y pretendía reemplazar con una fianza; es en este momento cuando el proceso licitatorio se declara desierto y también es el momento en el cual salió la frase de Hernández al jurídico de la EMAB, César Fontecha, en tono amenazante: “pero entonces yo digo, acéptele la hijueputa garantía esa”. 

Después de declarar desierta la licitación, la alcaldía procedió a intentar realizar la contratación directamente, determinación que encendió las alarmas de los comités anticorrupción, lo cual hizo que la procuraduría pidiera aplazar la adjudicación; lo que finalmente se hizo. Aquí es cuando sale otra frase popular del exmandatario “vitalogic va porque va”

Pero, ¿Cuál era el interés de Rodolfo de firmar este contrato? ¿Por qué tanto afán en adjudicárselo a Vitalogic, obviando el hecho de que no presentaba la póliza que exigía la ley? Un contrato de corretaje puede tener todas las respuestas.

En este contrato de corretaje que se pretendió autenticar en notaría, diferentes personas se repartían una jugosa comisión si la empresa Vitalogic se quedaba con el negocio del manejo de basuras. Entre ellas estaba Luis Carlos Hernández, hijo del exmandatario, quien presuntamente recibiría la suma de 100 millones de dólares como prima de éxito; Carlos Adolfo Gutierrez, quien ganaría cerca de 2 millones de dólares por la venta de las 3 plantas para procesar los residuos; Jorge Hernán Alarcón (el huésped de Rodolfo), con una ganancia del 34% de la comisión; y Luis Andelfo Trujillo con el 15% del valor total.

Este contrato de corretaje al final no se ejecutó, porque el contrato con Vitalogic no se dio, y actualmente es materia de investigación penal y disciplinaria.

De esta manera es que Rodolfo Hernández convirtió la lógica en vitalógica, defendiendo e impulsando la adjudicación de un contrato con irregularidades estructurales y que detrás tiene una historia de corrupción y coimas que buscaban amarrar el negocio de la transformación de los residuos sólidos del Carrasco por 30 años.

Cuasiética:

Otra de las banderas de Hernández es la ética, la cual estudia la moral y se puede casi evidenciar en el actuar del líder de la Liga de Gobernantes.

Rodolfo y su ingenio lograron transformar esto y lo llevó a su máxima evolución: La “cuasiética“, que podemos encontrar en sus comentarios xenófobos hacia los venezolanos, cuando dijo que eran “máquinas de hacer chinitos pobres”; o en el respeto hacia los demás políticos, cuando dijo que un candidato a la alcaldía era “más tocado que una prostituta de Puerto Wilches”; pero, sin duda alguna se nota más en su trato hacia los concejales de su movimiento.

A su combo de concejales los hace firmar pagarés en blanco para tener control sobre ellos y garantizar que ellos voten y hagan lo que él dice en el Concejo Municipal. Igualmente, su director político les informa muy juiciosamente cómo debe ser su votación a los diferentes proyectos, como los Planes de Desarrollo y los Presupuestos Municipales, obviamente, para beneficiarse. 

Por consecuente,

¿Qué puede ser más ético que controlar como titiritero a los concejales, con la excusa de que él fue quien los montó, ignorando el criterio de cada uno de ellos? ¡Pues la cuasiética!

Cartestética:

La estética de Hernández se transforma en “cartestética” porque tiene su máximo esplendor en las cartas con las que engañó a sus votantes para llegar a la alcaldía, cartas que repartió al mejor estilo de la politiquería a la que tanto criticaba.

En la primera de estas, Hernández se comprometió con los animalistas de Bucaramanga a construir el tan anhelado Centro de Bienestar Animal en la ciudad, incluso, hay un video en el que reafirma su compromiso. Hoy, no está puesto el primer ladrillo para la construcción de este y los bumangueses sufren esta deuda histórica, que el falso mesías tampoco saldó.

En la segunda, el ingeniero prometió la construcción de 20mil hogares felices para las personas más vulnerables y hasta les pedía que guardaran bien la carta, para luego presentarla en la entidad encargada y poder acceder a la vivienda. Poco tiempo después de resultar electo dijo que no serían viviendas, sino lotes con servicios, y hoy, luego de un año de terminar su mandato, no se ha entregado ni el primero de estos.


Porque recordemos que jugar con las ilusiones de miles de personas que depositan su voto con la esperanza que cambie la política no es estética, es cartestética.

De esta manera, es que el mesías bumangués, el líder de la lucha anticorrupción, el caudillo y gamonal de la Liga de Gobernantes Anticorrupción hizo evolucionar los 3 conceptos de su eslogan y adaptarlos a sus actuaciones. Todo esto, sin pudor alguno y sin sonrojarse un poco.


Bumangueses, cuidado con quien glorifican, las cosas no siempre son lo que parecen y lo que a punta de populismo, de Facebook Live, mentiras y marketing se infla, con la verdad, se desinfla.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: