La vida cabe en una caja

Por Angeles Yepes


¿Puede usted imaginar el caos que es la vida de una araña de esquina?

La inquilina está estrenando aspiradora y chacatelas, adiós casa dice la araña.

Sale corriendo desesperada ¿pero a dónde? 

¿Será que tiene un primo que la reciba? O de pronto la hermana segunda de la abue Toña.

O de pronto simplemente es una araña solitaria, corre hacia la primera grieta a temblar de miedo,

 esa noche tendrá que buscar un nuevo escondite y tendrá que tejerse ella misma una cobija pa’ no morir de frío. 

¿Qué dejas atrás cuando huyes arañita?

Las casas también se van comiendo con dientes de concreto pequeños trozos de mi. 

En las ranuras la piel se convierte en polvo. Y se refunden los peluches de la infancia, las cartas de amor prepuberto y las medias se quedan nonas. Cada vez el equipaje se hace más ligero y los cuartos más pequeños.

Vendí la máquina de coser, la de escribir y la de hacer jugos

Total la fresa está muy cara y casi no me salen versos. 

Ni siquiera me esfuerzo en armar la cama, tarde o temprano viene la vida en forma de aspiradora, con ese terrible sonido, a tragarse la esperanza y hay que salir corriendo a buscar otra grieta donde no morir de frío.

Ahora tienes seis patas araña… No creo que puedas sobrevivir a otro escape

Y yo tampoco.

¿Por qué la gente gasta miles de dólares en imágenes?

Lo más probable es que usted haya visto este tipo de imágenes por internet

Ya sea en videos, en memes, o en cursos para hacerse rico rápido y fácil.

Pero resulta que son archivos digitales en los que las personas estan gastando miles de dólares

Tiende a ser algo confuso, ya que son activos digitales únicos, no es algo físico, normalmente  es en una representación visual.

Pueden representar obras de arte, música, identidades digitales, entradas para juegos y espectáculos. O sea tener un algo virtual que no se repite.

HACEN PARTE DEL BLOCKCHAIN

La tecnología que puede crear una infraestructura entre las personas, sin terceros como bancos o gobiernos. Basada en la confianza entre las partes. Es descentralizada, algo que no le gusta a muchos gobiernos

PERO ESO SIGUE SIN DECIRNOS

¿POR QUÉ LOS COMPRAN?

Las razones dependen de la persona, pero las principales son :

Lujo

Hay personas que creen que será la forma de dar «visaje en el futuro»

Inversión

Los mercados populares para comprar NFTS son: OpenSea, Rarible, Super Rare y Foundation. Dichos NFTS se comercializan  creando una oferta y demanda que corresponde a un historial de comercio activo que aumenta y baja el valor de dicho token .

O sea pueden funcionar como una criptomoneda, donde usted compra uno barato y lo puede vender mucho mas caro

Beneficios que dependen del proyecto

Como si se tratara de un club

Muchos proyectos afirman ofrecer algún parche, ya sea acceso a juegos para ganar dinero, acceso a fiestas, eventos,  donde interactúen los dueños de tal proyecto.

Boring Ape Yatch Club organizo un fin de semana para los propietarios en Nueva York, con una fiesta en un yate y un concierto de Chris Rock, Aziz Ansari y The Strokes.

En fin, Si alguien esta dispuesto a pagarlo puede ser una moneda, una obra de arte o una acción  de club

Evan Rodgers

EL MORRO DE TULCÁN COMO ESCENARIO POLÍTICO EN LA CIUDAD DE POPAYÁN

Por: Jineth Córdoba

El Morro de Tulcán es una pirámide artificial construida por los indígenas pubenences.

Era un espacio sagrado, de ritos fúnebres y ceremonias comunitarias, de diálogo y concertación.  Diógenes Patiño, arqueólogo y antropólogo de la Universidad del Cauca, estima en sus estudios que el tiempo de construcción de esta obra y de la existencia de la comunidad indígena data entre los años 1000 y 1500, es decir, antes de la llegada de los españoles (1536-1537).

En medio de la codicia de los hispanos por el oro, el apremio por instalar en tierras ajenas sus costumbres europeas y su afán de homogeneizar el Valle de Pubenza mediante colonias, privaron a los pubenences de sus territorios y los convirtieron en peones de los “conquistadores”. Luego, por si fuera poco, re-fundaron el territorio como si nada hubiese existido antes.

La pirámide del Morro de Tulcán quedó a merced de los españoles dominantes. En la década de 1930, durante la celebración número 400 del sometimiento a los pubenences, en medio del “cumpleaños de Popayán”, la pirámide y memoria de los indígenas sufrió otra afrenta: su punta ceremonial fue explanada con el supuesto interés de poner un monumento en memoria al Cacique Pubén, pero en su lugar, ubicaron sobre lo más alto la estatua de Sebastián de Belalcázar. El mensaje fue claro: la colonización seguía en pie. Belalcázar colonizaba una vez más el territorio sagrado pubenence.  

Así las cosas, el Morro de Tulcán sería objetivado y puesto para el consumo de turistas y locales. De lugar sagrado, pasó a ser un escenario de esparcimiento para familias de raíces coloniales o aristócratas, y pronto, en una era más contemporánea, se transformó en un sitio para el libre ocio de los jóvenes, que muchos no tardaron en tildar como un quemadero de ‘porro’ y ‘pola’.

Pero la historia del Morro de Tulcán cambió nuevamente el 16 de septiembre de 2020, cuando el pueblo Misak sentenció y catalogó como genocida a Sebastián de Belalcázar y decidió tumbarlo con todo y caballo de su pedestal. Aquel día comenzó la reapropiación, armonización y limpieza del espacio mediante rituales y murales que recorrían todo el pedestal que alguna vez fue el aposento de la estatua de Belalcázar. Las irritadas élites patojas al observar que no era uno de los suyos quien estaba en la pirámide ejerciendo el poder, reaccionaron de inmediato, pintando los murales de blanco. Blanco como la ciudad, blanco como sus memorias, blanco como sus camisas, blanco colonial, puro y sacro. 

Este acto abrió las puertas a un escenario político, social y simbólico de disputa por la imagen que debe alojar el Morro de Tulcán. Por un lado, tenemos a las clases privilegiadas: los autonombrados “gente de bien”. Por otra parte, se encuentran los mal llamados “vándalos” o en palabras de Jorge Gonzáles “los que sobran”, el pueblo.

Los colombianos ya no comen cuento a las élites gracias al despertar de conciencia colectiva que se acrecentó durante el paro nacional. En estos meses de protesta social vivimos la verdadera injusticia y represión que los gobiernos hacen para controlarnos y silenciarnos, así como lo hicieron con nuestros antepasados indígenas durante la colonia (al igual que los afros y blanco mestizos, empobrecidos y relegados a la marginalidad y olvido).  El llamado al diálogo es una constante en el Gobierno de Juan Carlos López Castrillón, alcalde de Popayán, quien está siempre a la defensiva de mantener la imagen blanca de la ciudad, acto que acecha la memoria de los pueblos.

El pasado 16 de septiembre de 2021, como respuesta a las paredes blancas, se conmemoró el primer año de la caída de Belalcázar. Y los Misak dieron vida nuevamente a su pedestal a través de los colores y rituales. Allí, sobre la cara que da hacia el oriente, una frase: “Se camina en comunidad”. Luego, sobre el costado occidental que mira hacia el sol de la tarde, el retrato de un Cacique vestido con joyas de oro que resignifica y honra al Morro de Tulcán como Territorio de los pueblos indígenas.  Ellos de a poco recuperan su trono.

Discúlpenme por escribir esta mierda pero mi terapeuta lo conocí por tinder

Una noche, o un maravilloso día, me morí, abrí la ventana y afuera irradiaba la belleza de un mundo sin mí, salí a la calle en mi parafernalia fantástica, esa ectoplasmatica sensación de atravesar paredes y poderme suicidar infinitas veces para sumirme en la interminable placidez de languidecer ante la muerte.

Salí a las calles y éramos cientos, el más allá no existe porque nosotros los muertos nos terminamos imaginando el mismo hueco del que venimos, el paraíso en que arrastramos a nuestros vivos. Sin embargo, la retórica fantasmagórica que ahora envolvía mi vida no me llenó, y después de meterle una patada a Laureano Gómez sentía que mi muerte estaba completa y que podía morir en paz (otra vez). Pero después de hablar un rato con los trasgos del panóptico (socialdemócratas ingenuos, pacifistas de centro, socialistas —los comunistas no llegaban al panóptico porque esos no se podían resocializar—) me di cuenta de que la muerte eterna era una vida de lo más aburrida, así que empecé a buscar el significado de la muerte.

¿Qué podíamos hacer los muertos?

Sin importar a donde vayas la respuesta es que mientras haya otros, los muertos no existen, el duelo se olvida y los recuerdos se amelazan, no hay muerto culpable, por qué la muerte es el indulto en la vida, no hay delito en vida que sea demasiado caro como para no poderse pagar con la muerte. Por eso Pablo Escobar, ese rechonchito tan popular por aquí se regocija en la sociedad que dejó, en la infinidad de monumentos a su memoria en la que se expone y se engrandece, por la que por lo menos más de ciento treinta y dos cachetones con bigote se han peleado para representar su papel en algún documental, novela o serie. 

Por eso retomo, el más allá es lo que dejamos acá, visto desde un mostrador, con la luz correcta el cráter que dejamos en vida puede ser el cielo, por eso los pelados que llegan últimamente se ven tan enojados, porque no ven lo que hicieron si no lo que pudieron hacer, la paradoja de la posibilidad es darse cuenta de que todas las opciones causan dolor y luchar por aquellas que no lo preservan solo trae el dolo final, un velorio con mamás y papás tomándose de las manos así estén divorciados.

Entonces la muerte perdió su ensueño, me hundí en el mar de chatarra y sueños rotos que son los mundos creados por el hombre, y me refiero al hombre como género y no como especie, este universo es fálico y por eso me decepciona hasta en su idea de la muerte.

Solo encontré una solución… El espanto, era mi única forma de sobrevivir a la muerte, no lo había pensado antes porque quien que no cree en nada no se inmuta de que cuando muere, existe la vida y la energía que absorben las ideas a su favor son un conjuro de resurrección parecido a los homenajes; además fastidiar a los vivos era cosa de espectros fascistas, solo a ellos les importa el privado de los miserables suburbios y disfrutan el morbo de romper la privacidad urbana. Pero yo no quería correr el bastón a una anciana negra, ni asustar niños indígenas para que después me llamarán Dios, le dejé esos jugueteos a Cortez y sus conquistadores que habían muerto con la capacidad cognitiva de un niño de seis años.

Me fui a buscar concejo en las cárceles, pero me aburrí de escuchar cumbias luego de desentrañar su misteriosa evolución desde una lengua corporal de los primeros pobladores hasta un zarandeo incomprensible malogrado por niños con delirios de malandro; así que acudí a los ancianos que se morían ancianos, la muerte en un geriátrico tiene mucha más vida que un colegio privado. En uno de esos me encontré a Panclasta, me gritó que yo no era un verdadero anarquista y se bajó los pantalones para mostrar sus posaderas, luego lamente recordar que me había muerto antes que Antanas Mockus —definitivamente la inmortalidad está en bajarse los pantalones ¿será un sinónimo de la convicción del socialdemócrata o era simplemente una irreconciliable coincidencia?. Entonces entendí que podía llevarme a ese viejo nalgón por todo lado a recoger gitanos, Jariyitas, Libertaries y putas, muchísimas putas que quisieran seguirme en esta noble cruzada de espanto, estxs últimas me dieron un hogar en su seno, luego de que mi árbol genealógico entero decidiera expulsarme de sus nexos, la primera internacional de fantasmas anarquistas se llevó a cabo en una mansión victoriana al borde de una cascada dónde botaban líderes sociales y activistas.

Empezamos los fantasmagóricos preparativos, motivo de un cuento que se escribiría mucho antes y se publicaría irónicamente en los tiempos de Halloween, el mito del día de los muertos nos daba más tiempo para llevar a cabo una fantasmagórica bailo terapia en la casa de algún Youtuber famoso. Hacia falta un manifiesto caótico sobre la forma en que se debían organizar los únicos seres libres, los muertos. Toda una telaraña de conceptos complejísimos de sociología no sirvieron de mucho, pero joder que se veía bonito el encuadernado.

Así se ideó la segunda operación Europa, invadir los palacios presidenciales para tirarles el tinto sobre sus decretos de aislamiento-selectivo-inteligente-naranja-digital, desaparecer los lápices, las grapas y obviamente enviar solicitudes de extradición en el lenguaje correcto. El objetivo, ninguno, fastidiar a la autoridad y reírnos de su insolente incredulidad porque ningún gobernante cree en los muertos y los muertos no creen en ningún Estado.

De Simón Bolívar a Manuela.

Uno de los grandes amores de la historia es el de Bolívar por Manuela Sáenz, ella apodada como la libertadora del libertador, logró cautivar a una figura determinante en la independencia de los pueblos de América Latina.

En el mes del amor y la amistad queremos rememorar algunos de los grandes amores de la historia, pero no lo haremos con palabras personales, dejaremos que sean sus propias letras las que hablen, les dejamos un fragmento de una carta escrito por el libertador a su amada. 

Mi bella y buena Manuela:

Cada momento estoy pensando en ti y en el destino que te ha tocado. Yo veo que nada en el mundo puede unirnos bajo los auspicios de la inocencia y del honor. Lo veo bien y gimo de tan horrible situación por ti; porque te debes reconciliar con quien no amabas; y yo porque debo separarme de quien idolatro. !Si, te idolatro hoy más que nunca jamas! Al arrancarme de tu amor y de tu posesión, se me ha multiplicado el sentimiento de todos los encantos de tu alma y de tu corazón divino, de ese corazón sin modelo.

Cuando tu eras mía, yo te amaba más por tu genio encantador que por tus atractivos deliciosos. Pero ahora me parece que una eternidad nos separa, porque mi propia determinación me ha puesto en el tormento de arrancarme de tu amor, y tu corazón justo nos separa de nosotros mismos, puesto que nos arrancamos el alma que nos daba existencia dándonos el placer de vivir. 

En el futuro, tú estarás sola aunque al lado de tu marido, yo estaré solo en medio del mundo, solo la gloria de habernos vencido será nuestro consuelo !El deber nos dice que ya no somos más culpables! no, no lo seremos más.

“Amor & Paz”: un rapero absuelve sus propios pecados

Al hablar de hip hop colombiano, Santander probablemente no es uno de los primeros lugares que vienen a la mente. En contraste con otras regiones del país, la consolidación del departamento (y especialmente Bucaramanga, su capital) como una plaza para este movimiento artístico ha estado lejos de ser un proceso surcado por lo mediático. Sin embargo, esto no ha sido un impedimento para que las calles de la ciudad bonita retumben al ritmo del bombo y caja. Lentamente, entre el bullicio de los bumangueses, han comenzando a surgir las voces de sus MC’s (abreviatura para maestro de ceremonias), que al son de beats y barras han dado lugar a una comunidad que no por conservar la característica de underground deja de ser extensa. Entre estas voces se encuentra la de Juan José Rondón, también conocido por su nombre artístico “The Rondon”, quien recientemente presentó su álbum debut “Amor & Paz”.

Originario de San Vicente de Chucurí, municipio en el que ha transcurrido la mayor parte de su vida, Rondón se vió envuelto desde muy pequeño en la música. Con apenas 8 años, empezó realizando presentaciones en su colegio: “Me ponía una cadena, agarraba un micrófono y hacía mímicas de canciones de reggaeton”, recuerda, pero no fue hasta llegada su adolescencia que empezó a sentar su interés por el rap y a escribir sus propias letras. Según cuenta, al principio, sus primeras creaciones, así como su voz, todavía inmadura, fueron blanco de burlas y críticas entre sus amigos más cercanos, que pudieron llegar a desanimarlo, más nunca lo detuvieron.

“Mamá me enseñó los valores que debo saber, pararme fuerte donde sea y hablar lo que sé”

Con 15 años, subió su primer video musical a redes sociales y supo que ya no podía echarse para atrás. Este hito marcó el principio de un largo camino donde exploraría el género musical en el que quería desenvolverse, del mismo modo que forjaría su identidad artística. Si bien sus primeras líricas deslumbraban la fuerte influencia del estilo puertorriqueño, especialmente marcado por el vocabulario boricua y el característico malianteo, Rondón fue moldeando un estilo propio conforme transcurrió el tiempo, asimilando la urgencia de hablar la verdad en sus canciones:

“Ni siquiera esos MC’s (puertorriqueños) viven la vida de la que hablan”.

Con 17 años, se traslada a Bucaramanga para comenzar una carrera universitaria, al mismo tiempo que inicia una nueva etapa en su carrera como artista. Luego de establecer conexiones con personas involucradas en el medio y de casi 2 años de trabajo, finalmente publicó su primer producción discográfica en medio de una pandemia sin precedentes.

De 25 temas escritos, Rondón escoge 10, que conforman lo que hoy podemos escuchar bajo el título de “Amor & Paz”. Al compás del G-funk, el ritmo predominante en el disco, inicia un viaje de 35 minutos a través de la cabeza del rapero, un período de tiempo que parece insuficiente para completar el ejercicio al que Rondón nos invita con su música: Amor & Paz es un momento de reflexión e introspección.

Aunque algunos instrumentales pueden evocar un ambiente de festejo y desinhibición, como es el caso de “Love” o “My Name Is”, el contenido de sus líricas nos exige algo opuesto. En combinación perfecta con beats oscuros, la voz grave y profunda del Rondón nos pide permanecer en silencio y darle espacio al pensamiento, un acto que, según comenta él, ha resultado mucho más fácil últimamente, dado el contexto del distanciamiento social.

“Aunque no digas, yo sé qué quieres decir”

Así, veremos que la rudeza estereotípica del hip hop queda a un lado en temas como “Éramos Felices”, “Nadie” o “Peace”, en los que su discurso se centra en ámbitos muy íntimos, como viene siendo la familia, que representa una fuente de inspiración sumamente significativa para el artista chucureño y sobre todo para este disco: “Mi familia, para mí, es mi origen. Hablar de mi familia es hablar de Juan José Rondón. Soy de los seres humanos contemporáneos que piensan que, como la mafia, la familia es lo primero”. 

En efecto, es tal la emotividad que logra plasmar el Rondón con su música, que en algunos momentos del álbum es difícil no asomar una lágrima, pero ya veremos que a pesar de que ocupa un lugar importante, la temática familiar no encarna el significado principal de Amor & Paz. Para entender mejor el concepto detrás de este álbum, debemos dar nuevamente una mirada al lugar dónde ocurre todo, Bucaramanga, o como Rondón la ha apodado, la “city inmensa”. En definitiva, la llegada del artista a la capital santandereana representó un hecho decisivo para moldear el mensaje que ha querido transmitir mediante este trabajo, un mensaje cuyo receptor más valioso puede ser, con facilidad, él mismo.

“Busco vivir de aquello que me mata desde adentro”

En un pueblo pequeño como San Vicente, donde no existe una cultura del hip hop, dar cuerda a sueños musicales puede parecer un esfuerzo en vano. Este tipo de pensamientos, sumados a las palabras malintencionadas de quienes están dispuestos a ser una piedra en el zapato para el que quiere escalar hasta la cima, pudieron anidar, eventualmente, sentimientos de resentimiento y frustración en una mente que ya estaba demasiado ocupada averiguando la manera de conjugar el arte de rimar con una forma de ganarse la vida. No obstante, Rondón supo valerse de sus circunstancias, deshaciéndose de estas ideas como una letra que se tira a la caneca de basura, y hallando la redención de sus culpas en la misma raíz de todas ellas: la música.

“Amor & Paz” representa el abandono de un pasado ensuciado por el temor al fracaso, representa el atrevimiento de ir tras un sueño y de abrirse paso entre las calles de una ciudad, que no son más que el escenario definitivo de la música urbana. Tal y como menciona Rondón, este álbum fue su manera de perdonarse a sí mismo, como también es una pequeña muestra de que en Bucaramanga hay artistas trabajando por hacer buena música, convirtiendo esta en su sustento, a pesar de no recibir la visibilización que merecen en los medios: “Hace falta mucho camino, pero el que vive el hip hop sabe que en Santander se puede comer del hip hop”.