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EL MORRO DE TULCÁN COMO ESCENARIO POLÍTICO EN LA CIUDAD DE POPAYÁN

Por: Jineth Córdoba

El Morro de Tulcán es una pirámide artificial construida por los indígenas pubenences.

Era un espacio sagrado, de ritos fúnebres y ceremonias comunitarias, de diálogo y concertación.  Diógenes Patiño, arqueólogo y antropólogo de la Universidad del Cauca, estima en sus estudios que el tiempo de construcción de esta obra y de la existencia de la comunidad indígena data entre los años 1000 y 1500, es decir, antes de la llegada de los españoles (1536-1537).

En medio de la codicia de los hispanos por el oro, el apremio por instalar en tierras ajenas sus costumbres europeas y su afán de homogeneizar el Valle de Pubenza mediante colonias, privaron a los pubenences de sus territorios y los convirtieron en peones de los “conquistadores”. Luego, por si fuera poco, re-fundaron el territorio como si nada hubiese existido antes.

La pirámide del Morro de Tulcán quedó a merced de los españoles dominantes. En la década de 1930, durante la celebración número 400 del sometimiento a los pubenences, en medio del “cumpleaños de Popayán”, la pirámide y memoria de los indígenas sufrió otra afrenta: su punta ceremonial fue explanada con el supuesto interés de poner un monumento en memoria al Cacique Pubén, pero en su lugar, ubicaron sobre lo más alto la estatua de Sebastián de Belalcázar. El mensaje fue claro: la colonización seguía en pie. Belalcázar colonizaba una vez más el territorio sagrado pubenence.  

Así las cosas, el Morro de Tulcán sería objetivado y puesto para el consumo de turistas y locales. De lugar sagrado, pasó a ser un escenario de esparcimiento para familias de raíces coloniales o aristócratas, y pronto, en una era más contemporánea, se transformó en un sitio para el libre ocio de los jóvenes, que muchos no tardaron en tildar como un quemadero de ‘porro’ y ‘pola’.

Pero la historia del Morro de Tulcán cambió nuevamente el 16 de septiembre de 2020, cuando el pueblo Misak sentenció y catalogó como genocida a Sebastián de Belalcázar y decidió tumbarlo con todo y caballo de su pedestal. Aquel día comenzó la reapropiación, armonización y limpieza del espacio mediante rituales y murales que recorrían todo el pedestal que alguna vez fue el aposento de la estatua de Belalcázar. Las irritadas élites patojas al observar que no era uno de los suyos quien estaba en la pirámide ejerciendo el poder, reaccionaron de inmediato, pintando los murales de blanco. Blanco como la ciudad, blanco como sus memorias, blanco como sus camisas, blanco colonial, puro y sacro. 

Este acto abrió las puertas a un escenario político, social y simbólico de disputa por la imagen que debe alojar el Morro de Tulcán. Por un lado, tenemos a las clases privilegiadas: los autonombrados “gente de bien”. Por otra parte, se encuentran los mal llamados “vándalos” o en palabras de Jorge Gonzáles “los que sobran”, el pueblo.

Los colombianos ya no comen cuento a las élites gracias al despertar de conciencia colectiva que se acrecentó durante el paro nacional. En estos meses de protesta social vivimos la verdadera injusticia y represión que los gobiernos hacen para controlarnos y silenciarnos, así como lo hicieron con nuestros antepasados indígenas durante la colonia (al igual que los afros y blanco mestizos, empobrecidos y relegados a la marginalidad y olvido).  El llamado al diálogo es una constante en el Gobierno de Juan Carlos López Castrillón, alcalde de Popayán, quien está siempre a la defensiva de mantener la imagen blanca de la ciudad, acto que acecha la memoria de los pueblos.

El pasado 16 de septiembre de 2021, como respuesta a las paredes blancas, se conmemoró el primer año de la caída de Belalcázar. Y los Misak dieron vida nuevamente a su pedestal a través de los colores y rituales. Allí, sobre la cara que da hacia el oriente, una frase: “Se camina en comunidad”. Luego, sobre el costado occidental que mira hacia el sol de la tarde, el retrato de un Cacique vestido con joyas de oro que resignifica y honra al Morro de Tulcán como Territorio de los pueblos indígenas.  Ellos de a poco recuperan su trono.

Cuando el Estado nos falla: el caso de Jeferson Navarro

Por: María Alejandra Arciniegas Rueda

Cuando vi la noticia del joven ladrón al que mataron siete hombres, me demoré un poco en procesar el asunto. Los hechos fueron los siguientes: Jeferson Andrés Navarro Rueda, de 19 años, ingresó junto con otro hombre a un billar, donde se disponían a robar con arma de fuego a todos los presentes. Poco después, una de las personas que allí se encontraban, se abalanzó sobre él, seguido por otros seis comensales. Los hombres le dispararon a Jeferson Navarro con la misma arma que él tenía para robarlos, le clavaron los tacos de billar en repetidas ocasiones y finalmente lo lincharon.

Por un lado, en un país donde la injusticia es el pan de cada día, en el que en más de una ocasión se capturan a los delincuentes para dejarlos en libertad a los pocos días, la justicia por mano propia se convierte en la alternativa más efectiva en el imaginario de la ciudadanía. Como ejemplo, está un caso sonado: el de Carmen Cecilia Contreras, una mujer de 56 años que denunció al hombre que la robó. Aquel hombre fue a la cárcel por unos días pero fue puesto en libertad, libertad que aprovechó para matar a Carmen Contreras. Esta clase de fallas en la justicia son las que hacen que muchas personas sientan que es más útil castigar por sí mismas al delincuente.

Según datos publicados en 2020 por el “Rule of Law Index” (un índice que suministra  datos sobre ocho dimensiones referentes al estado de derecho), en el indicador de justicia civil, que mide factores como la ausencia de corrupción y la aplicación efectiva de este tipo de justicia, Colombia obtuvo 0,49 puntos, donde 0 es la calificación más baja y 1 la más alta. En cuanto al factor de justicia penal, que estudia puntos como la efectividad del sistema investigativo penal y la ausencia de corrupción en el mismo, la puntuación fue de 0,34. Estos resultados nos ubican, en cuanto al primer indicador, en la posición 79 (de los 128 países donde se hizo el estudio) y en el puesto 101 respecto al segundo. 

De cierta forma es entendible que en nuestra sociedad capitalista se valoren de sobremanera los bienes materiales, porque al fin y al cabo se obtienen a partir de la fuerza y las horas de trabajo de cada individuo. Quizás muchos se sientan miserables trabajando 12 horas diarias o más para ganar un mínimo con el que pueden sobrevivir y de vez en cuando darse algunos lujos.

Esto se explica en el artículo Justicia por mano propia en Colombia: un análisis desde los conceptos de ira e ira transicional, en donde el profesor de la Universidad de los Andes, Iván Javier Mojica Rozo, afirma que “cuando nos convertimos en víctimas de un delito sentimos ira, ya que consideramos que hemos sido dañados de manera injusta por alguien que no tenía ningún derecho a violentarnos, y eso hace que sintamos un deseo de retribución”.

Por otro lado, hay otro factor para tener en cuenta y es la desigualdad . En cuanto a ello, Colombia tiene experiencia. Según el coeficiente Gini, nuestro país cerró el 2020 con 0.544 puntos. Cabe aclarar que este varía entre cero y uno, siendo que cero refleja una sociedad igual, y uno, una completamente desigual. Además, con la pandemia, el indicador de pobreza cerró el 2020 con un 15,1%, es decir, aumentó 5,5 puntos porcentuales.

Si bien, la desigualdad no es el único factor que puede llevar a la violencia, sí es determinante. El economista Hernan Winkler afirmó en una entrevista para el Banco Mundial que “la actividad criminal también se puede explicar por un análisis costo-beneficio; cuanto más escasas sean las oportunidades económicas para los más pobres y mayor sea la brecha de ingreso entre pobres y ricos, los beneficios económicos de crímenes como robos o secuestros […] tienden a ser mayores”.

Y no, con esto no busco justificar a los ladrones o a las personas que buscan un “camino fácil” como sustento de vida. Pienso que deben hacerse responsables de los actos que comenten, que, en el escenario ideal, equivaldría a estar en prisión, pagar su pena y vivir un proceso de resocialización. Pero dejando esto a un lado y volviendo al tema inicial que me llevó a extenderme en toda esta cháchara, ¿realmente fue justo lo que sucedió con Jeferson Navarro? ¿fue proporcional lo que recibió comparado con lo que estaba haciendo?

Sí, el joven tenía antecedentes por hurto y en el momento llevaba un arma de fuego, pero, ¿equivale a ser torturado por siete hombres para posteriormente ser asesinado? Varias personas han comentado que lo merecía y que a él no le hubiera temblado la mano para usar el arma. Al respecto, solo quiero decir que es un argumento partido de un supuesto y por ende, es una falacia de composición. La sevicia con la que aquellos hombres pusieron fin a la vida del chico me da escalofríos. Según la familia de Navarro, él pedía perdón mientras el ataque sucedía. Esto me lleva a preguntarme quién es más peligroso, porque sí, hay un ladrón menos… pero siete (a mi parecer) psicópatas más.

Pero ¿de quién es la culpa? ¿del joven? ¿de los hombres? ¿del sistema judicial? o ¿de la pobreza, desigualdad y falta de oportunidades? Creo que en últimas, el Estado nos falla y, como siempre, los que nos vemos afectados somos los ciudadanos del común.

El Centro Latinoamericano del Propósito abre una nueva convocatoria para jóvenes latinoamericanos que quieran formarse como agentes de cambio para su comunidad

Este 2021, el Centro Latinoamericano del Propósito (CLAP) ofrecerá la oportunidad a jóvenes profesionales de América Latina de especializarse y adquirir experiencia práctica como gestores de iniciativas con una misión social.


CLAP es una organización que forma líderes innovadores para resolver problemas complejos en Latinoamérica. Para ello, se ha propuesto beneficiar a 150 personas para formarse en alguno de sus tres programas especializados bajo la modalidad de presencialidad remota.
El Programa Especializado en Liderazgo y Gestión Comunitaria está pensado para todos aquellos líderes sociales y comunitarios que buscan generar un impacto social, trabajando junto con organizaciones de base en sus comunidades.


Por su parte, el Programa Especializado de Gestión de Organizaciones Sociales está dirigido a todos aquellos jóvenes que ven en el emprendimiento una oportunidad para transformar y empoderar comunidades. Ellos y ellas adquirirán las competencias para asumir un rol de gerencia en empresas y organizaciones con una misión social.
Finalmente, el Programa Especializado en Políticas Públicas y Gestión del Desarrollo empodera a todos aquellos líderes activistas para incidir desde las instituciones públicas. El programa les dará herramientas de innovación política para replantearse el statu quo, y así diseñar de una Latinoamérica más inclusiva y equitativa.


Los programas tienen un formato dual. Durante las 20 semanas de los programas, los estudiantes reciben un amplio contenido de formación académica. Además, tienen la oportunidad de desarrollar un proyecto de consultoría para diversas instituciones aliadas en América Latina.
Actualmente, CLAP cuenta con 24 aliados para hacer posible esta experiencia práctica, que es la que genera mayor expectativa. “Este componente práctico es un gran beneficio para el perfil profesional de los estudiantes, al brindar la posibilidad de poner los conocimientos en práctica y a la vez romper con esas barreras a las que se enfrentan los jóvenes que salen y encuentran un mundo laboral distinto al presentado en los libros y el salón de clase”, comenta Giovanna Mora, directora de relaciones públicas de CLAP y egresada del Programa Especializado en Liderazgo y Gestión Comunitaria.


Para mayor información, visite la página web: http://www.claplatam.org. La inscripción está abierta hasta el 23 de julio y los programas inician la primera semana de agosto de 2021.

La ley es selectiva

Hace aproximadamente un mes, se presentó un hecho en la ciudad de Cali, durante el marco del paro nacional. Hombres armados en camionetas blancas bastante cuestionables, arremetieron contra la minga indígena, usando armas traumáticas y con complicidad de la policía nacional. Sus argumentos se basaron en «defensa personal» y en que los indígenas estaban destruyendo sus propiedades, lo cual no tiene fundamento alguno.

Por otro lado, un hecho similar ocurrió hace unos días en Bucaramanga, donde una camioneta de placa CMG 927 disparó contra manifestantes usando también un arma traumática 9mm.

No solo armas traumáticas han sido usadas por estos civiles armados para atacar a manifestantes del paro nacional, sino también armas de fogueo. Por ejemplo, en Cali se conoció el caso del empresario Andrés Escobar, quien se le vio en un vídeo disparando al aire con un arma de fogueo, siendo escoltado y protegido por la misma policía. Además, otros ejemplos fue el caso de Álvaro Ocampo (arma traumática) en la misma ciudad de Cali, y el del ataque a manifestantes en un plantón cerca del edificio Portal de la Loma (Cabecera) en Bucaramanga.

Ambos hechos ya fueron cubiertos anteriormente por este medio.

¿Cuáles la diferencia entre un arma traumática y una de fogueo?

Un arma traumática es una réplica de un arma de fuego que, en vez de expulsar una ojiva de plomo, dispara una de goma. Igualmente, el cañón viene abierto. El impacto en la piel de una persona genera un trauma o lesión. Si el impacto da con una arteria, puede provocar un desangrado.

La siguientes imágenes muestran la munición de un arma traumática y una lesión:

Un arma de fogueo también es similar a la traumática en cuanto a ser replica de un arma de fuego. Sin embargo, se diferencia es en su cañón, ya que esta llega obstruida y trae un tapón que, al dispararse, los gases se descomprimen y expulsan el cartucho que se ha quemado. Las armas de fogueo usan bolas de goma como munición como se observa en la siguiente imagen:

¿Qué dice la ley colombiana sobre las armas traumáticas y de fogueo?

El artículo 25 del Decreto 2535 de 1993 establece que “No requieren permiso para porte otenencia, las armas neumáticas, de gas, y las armas largas de pólvora negra, incluso las escopetas de fiso”. Así mismo, el parágrafo establece desde el artículo 84 al 95 que las armas que no requieren permiso están sujetas a disposiciones que van desde la competencia, multa, acto administrativo, remisión del material decomisado, etc. No obstante, las armas traumáticas no quedan reguladas por dicho decreto. En cambio, el artículo 27 de la ley 1801 de 2016, conocido también como el código de la policía, aclara los comportamientos que ponen en riesgo la vida e integridad. El numeral 7 no prohíbe en su totalidad el porte de dichas armas (traumáticas y de fogueo) en el país en su totalidad. En su lugar establece:

“Portar armas traumáticas, de aire, de fogueo, de letalidad reducida o sprays, rociadores, aspersores o aerosoles de pimienta o cualquier elemento que se asimile a armas de fuego, en lugares abiertos al público donde se desarrollen aglomeraciones de personas o en aquellos donde se consuman bebidas embriagantes, o se advierta su utilización irregular o se incurra en un comportamiento contrario ala convivencia”.

Al presentarse el numeral 7 hay una multa general de tipo 2: Ocho (8) salarios mínimos diarios legales vigentes. Si se toma en cuenta los anteriores casos, en especial, los de la ciudad de Cali, es donde aquí se plantean las siguientes preguntas:

¿Qué hacía la policía de Cali escoltando a personas civiles armadas?

Al haber un lugar aglomerado de manifestantes en un espacio público y vía pública, ¿en qué quedó entonces el numeral 7 del artículo 27?

Sí al presentarse uno de esos comportamientos señalados en el artículo 27, ¿dónde está la tal mediación policial como medio para resolver el conflicto como se menciona en el parágrafo 2?

¿Se está armando la gente de Cabecera del Llano?

Una fuente anónima reveló al equipo de Des Igual, capturas de pantalla del grupo de WhatsApp de la Junta de Acción Comunal del barrio Cabecera del Llano, en la que se evidencian mensajes amenazantes hacia los manifestantes que se movilizan por el sector, en el marco del Paro Nacional.

Esto es preocupante, pues en días pasados dos ciudadanos que estaban ejerciendo su derecho a protestar fueron agredidos con disparos de un arma traumática, que provenían del conjunto residencial Portal de la Loma.

Lo que los estudiantes primero pensaron, fue que habían sido piedras arrojadas a alta velocidad desde los balcones de los exclusivos condominios. Pero, resultaron ser balas de goma de tipo traumático, esto se comprueba en los vídeos que hay de los hechos. El medio increpó al respecto a expertos en este tipo de armamento, quienes validaron por el audio y el tipo de las heridas, que habían sido atacados con este tipo de munición.

Lo que resulta trágico de estos hechos es la apología al uso de la violencia para amedrentar al estudiantado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB, estigmatizando de paso a la Universidad Industrial de Santander, como si hubiese sido víctima de algún tipo de conspiración social que deterioró la institución. Recordemos que en medio de la coyuntura, los estudiantes de la UNAB han salido a las calles y ratificado, a través de sus asambleas de facultad como mecanismos legítimos el apoyo al Paro Nacional, ante la falta de garantías para la movilización y participación han decidido manifestarse en contra de la administración de la universidad.

A continuación, presentamos las capturas de pantalla que incriminan a los habitantes del sector.

A continuación, un miembro del equipo investigativo de la revista increpa a uno de los principales portavoces de la iniciativa (aplaudida por algunos y repudiada por otros

Como conclusión, la interacción con el miembro del chat parece confirmar algunas cosas y dejar otras abiertas a la interpretación. Si bien el personaje no niega ni admite haber hecho esas declaraciones y en una parte pretende demencia al respecto, parece estar informado de lo que se le está preguntando y parece saber (y responsabilizar) a uno de los miembros del chat (el concejal Carlos Parra) a quien acusa de intimidarle. Ciertamente, para la hora de la publicación de este artículo los pantallazos ya parecen hacerse virales en las redes y este personaje asume que quien los filtró fue uno de los miembros y parece buscar al responsable, confirmando que forma parte del mismo.

Nota editorial: El concejal Carlos Parra, no tiene absolutamente nada que ver, hace parte del grupo bajo sus funciones como concejal, aún así; el señor lo acusa de amenazar sin ningún fundamento.

El dilema del plástico en tiempos de pandemia

El 2020, un año para no olvidar. Un año donde se suponía que cumpliríamos distintas metas y haríamos distintos planes con nuestras familias y amigos. Sin embargo, la aparición de la pandemia por el virus del COVID-19 ocasionó una cantidad de aspectos negativos como negocios quebrados, crisis dentro de los hogares, aumento de la violencia intrafamiliar, relaciones rotas, depresión, soledad, etc.

Fueron una cantidad de retrocesos los que han sucedido incluso en la defensa por el medio ambiente, y aquí es donde entra un tema importante, la lucha contra el plástico.

El temor al contagio por el virus y el aumento de pedidos por domicilio provocaron que las bolsas de un solo uso y los envases de dicho material, fueran más recurrentes en la cuarentena. Por lo tanto, distintos países que ya tenían prohibido el plástico de un solo uso, retrocedieron en esa lucha, y se volvieron dependientes al material por seguridad. Hay que recalcar también que, a la hora de promover y distribuir el uso de tapabocas, estos vienen dentro de bolsas:

“Cerca del 75% del plástico generado por la pandemia de COVID-19 como mascarillas, guantes, y botellas de desinfectante para manos se convertirá en desechos que llegarán a vertederos y mares, con un grave costo para el medio ambiente y la economía”, aseguró la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo en un comunicado a mediados del año pasado. Así pues, Colombia no se queda atrás, y ya es evidente que tanto se ha frecuentado al plástico dentro de la cuarentena mediante los domicilios, por lo que municipios como Guatapé, Urrao, Iza, Nobsa, etc. donde prohibieron el material, también tuvieron un retroceso durante esta pandemia.

Antes de que llegara el virus al país, había municipios donde sus Concejos tenían ya proyectos de ley acerca de la prohibición del plástico listos para ser debatidos, como en el caso de Bucaramanga, donde en el mes de febrero, ya estaba sonando ese tema. Entonces, ¿en qué quedó eso? Pues resulta que dos proyectos del mismo tema de tres concejales se presentaron al tiempo, y esto ocasionó a que fueran retirados sin debatir. Por un lado, estaba el proyecto de acuerdo no. 006 del concejal del Centro Democrático Luis Fernando Castañeda (conocido como Chumi).

Y, por otro lado, está el proyecto de acuerdo no. 008 de los concejales de la Alianza Verde, Carlos Felipe Parra, y Wilson Danovis Lozano. La única diferencia entre estos dos proyectos radica en la descripción, pues el del concejal Castañeda menciona la prohibición de la fabricación, importación, venta y distribución del material, mientras que la de los concejales del verde menciona medidas para restringir el material en la contratación pública y dictar medidas para promover prácticas ambientalmente responsables:

Proyecto presentado por Carlos Felipe Parra y Wilson Danovis Lozano.

Desde aquel entonces, el tema de la prohibición del plástico de un solo uso quedó en una esquina durante la pandemia. Sin embargo, se espera que, para marzo de este año, se vuelva a presentar de nuevo este proyecto como afirmó el concejal Lozano a la hora de preguntarle.

Y es que Bucaramanga es una ciudad que lleva rato siendo afectada por problemas ambientales, uno de estos es la contaminación del vertedero de basura o relleno sanitario, El Carrasco. Un lugar donde van a parar las basuras de muchos municipios del Área Metropolitana y otros municipios del departamento de Santander. Un lugar con un largo historial de corrupción y mal manejo de las basuras en el que han ocurrido distintos deslizamientos. Más malas noticias que buenas.

Por esta razón, el año pasado consultamos junto con el concejal Lozano, distintas entidades de la ciudad con el propósito de saber que tanto plástico se ha producido durante la pandemia, pues hay que tener en cuenta también que hace falta conciencia ciudadana sobre el reciclar bien los residuos sólidos en los hogares, ya que, al no existir estas prácticas, hay probabilidad de que botellas o envases de plástico terminen en dicho lugar (y con 500 años en degradarse). No obstante, ninguna entidad tenía una cifra exacta sobre aquella producción.

Ya para la fecha de escribir en esta columna, uno de los avances que tuvo la Cámara de Representantes al cerrar el 2020, fue aprobar en primer debate el proyecto de ley acerca de la prohibición del plástico de un solo uso (ver imagen) que sería posible hasta 2025. Y conociendo el panorama actual, es mucho tiempo. 

Desde Movimiento Naranja Santander hacemos un llamado a todos los concejales del Concejo de Bucaramanga a que tengan en cuenta esta situación que está atravesando la ciudad y a que debatan acerca de la prohibición de dicho material. Además, queremos también hacer un llamado a la alcaldía de Bucaramanga y a las entidades de la ciudad a que promuevan más prácticas ambientales para que los hogares no terminen impulsando prácticas negativas. No hay que quedarnos atrás, todavía estamos a tiempo para luchar contra el plástico y hacer algo por el medio ambiente. Demos ejemplo a las otras ciudades del país para que hagan lo mismo, pues es un problema que nos involucra a todos.

Crónica de un paro mil veces anunciado

Mis queridos lectores ávidos por desmenuzar algo interesante en mis palabras, tal vez sí o tal vez no, notarán la referencia a Gabo y su novela «Crónica de una muerte anunciada». Dicha referencia no sólo se basa en una aparente falta de ideas para poner un título mínimamente ingenioso sobre un tema tan sonado como el Paro Nacional. Usted amigo y amiga se harán la pregunta lógica de

¿por qué un paro es mil veces anunciado?

Marcha Centro de Bucaramanga.
Créditos al autor

Bueno, pareciese ser cada vez algo más común en la jerga de la gente hablar de paros. Unos a favor y otros en contra (como en todo). Lo cierto es que gracias a los múltiples proyectos de ley aterradores ejecutados en lo legislativo, a los múltiples abusos por parte de las autoridades, a los escándalos de corrupción, a las actitudes permisivas en favor de la explotación a las personas, las instituciones, los valores y el ambiente ó, incluso, en las meras ineptitudes características de este gobierno y otros anteriores, el pueblo perteneciente a múltiples sectores no ve otra manera de responder ante la inconformidad frente al Estado mas que con la amenaza de un alzamiento.

Así reza la historia de los primeros movimientos independentistas como el de los comuneros, así mismo lo han sido los movimientos de masas obreras, sindicales y estudiantiles a lo largo de las décadas, quienes han puesto en jaque la estabilidad económica de los poderosos cuando su cinismo colmó la paciencia de la gente. Sin embargo, hoy en día vemos una tendencia hacia los alzamientos momentáneos, a un mero ‘stop’ en las actividades diarias o al ritmo vertiginoso de alguna avenida, calle, parque o andén.

Hace un año pude vivir por primera vez, en carne propia, el fulgor de esa efervescencia patria. Y a veces de forma irónica me pregunto:

Marcha 25N .Fotografía por Frank Asado

¿Esto es la Patria?

En medio de todo, ese sentir nacional era un llamado para que como individuos pudiésemos conectar con esa tierra natal que tantas veces solo nos causa vergüenza o dolor describir. El falso patriotismo con el que nos venden ideas nacionalistas absurdas que elogian aspectos totalmente desagradables de nuestra cultura se erradicó totalmente de mi diccionario cuando el amor implícito por el terruño, por lo bueno, por las personas honestas que aún lo habitan y sobre todo por ese ‘no sé qué’ que se mueve dentro de cada uno de nosotros, por allá en las fibras mas ilusas de la juventud, resultó siendo el motor para que, como yo, muchos jóvenes, adultos, mujeres, ancianos y hasta niños, salieran a las calles a protestar en 2019 y parte del 2020. Eso habla muy bien de nuestra generación sin embargo queda un sin sabor en el aire.

El porqué es tan simple como que habremos de recordar en el futuro que tratamos de luchar por una consigna clara en favor de la dignidad y no hicimos nada más allá para retenerla, multiplicarla en nuestro inconsciente colectivo y que no fuese una mera ilusión. Salir a las calles en 2019 sí creo que fue un primer aviso para quienes, como Santiago Nasar el personaje de Gabo en su novela, se levantan todos los días sin imaginar que algún día podrían caer de ese pedestal autoimpuesto por su poder económico y político; y pues una persona común y corriente viendo el panorama actual en 2020 se plantearía lo siguiente: ¡las cosas deben cambiar!

Conmemoración de Dylan Cruz. Fotografía por Frank Asado

No obstante, nuestra sociedad es pesimista y en caso de no pasar, me temo que seguiremos inmersos en el hielo de la desesperanza, que terminará casi por carcomer el espíritu revolucionario hambriento de los colombianos y que, al fin y al cabo, es quien impulsa a cualquier sociedad hacia delante.

Dado el grado de fuerza con que una mera idea agolpó entorno suya múltiples expresiones de rechazo a décadas de actuares insólitos, casi que olvidados por nosotros mismos como ciudadanos, tan cotidianos y tan deshumanizados en el peor de los casos, es que llenaba de emoción que ríos de gente salieran de su apática monotonía a gritar esa ira retenida, esa indignación (momentánea por desgracia) pero también histórica, acumulada tal vez en el rincón mas lejano de nuestra conciencia colectiva para no agobiarnos con el día a día de un caos constante al que con dolor llamamos Colombia. La idea convocó estudiantes, trabajadores, funcionarios, artistas, amas de casa, lesbianas, gays, chicos y chicas trans, indígenas, campesinos, al vecino y a la vecina, al perrito, al mototaxista, al sector mas ‘play’ y al mas ‘populacho’, y eso es algo que no se logra todos los días.

El puñal con el que tratamos de dar la estocada final en las puertas del poder, se transformó muchas veces en megáfonos a tope dando discursos cortos y otras veces en tarimas entorno a una plaza llena de gente. Se transformó en cacerolas, en pitos, en guitarras, tambores, carteles, aplausos, gritos, cantos, saltos, abrazos, piedras, escudos improvisados y en memoria.

Presentaciones musicales conmemoración del paro 21N, fotografías por Juan Reyes.

Y es esa última clave para que quienes hacemos parte de esto y que revivimos en el día a día la misma historia básica de violencia en nuestro país. Este año, tan lleno de tristezas patrias con el que lastimosamente la lista de masacrados aumentó por la guerra absurda y por ese poder oscuro que sigue atornillado en todos los aspectos sociales, políticos y económicos; parecería un barbarie a los ojos de cualquier pensador critico y con sentido común pero para los que viven en estas tierras son producto únicamente de ese ser fantasmagórico al que nunca le damos nombre .

«La mano Negra» que los medios llaman con múltiples eufemismos sin dar con el correcto… pero no. Esto es producto de un constructo oficial violento que a lo largo de los años ha venido constituyéndose en el poder gracias a la política, a las armas, a la coca, al dinero o a la ignorancia de sus gentes.

La única certeza que se tiene es la muerte como bien lo retrata Gabriel García Márquez con su personaje de Santiago, sin embargo yo tengo la seguridad que en el tiempo en medio de nuestras mas angustiosas carencias, inseguridades y desesperanzas, será la memoria la que alimentará con plena vitalidad las vidas de quienes lo entregan todo por mejorar las cosas.

Será entonces cuando ese lógico final tendrá más sentido al momento de buscar razones para que finalmente se nos quite lo «reaccionarios» y pasemos a la acción. No dejar apagar la llama es algo que este año también hicimos algunos, así nos toque como nos toque.

Así nos toque hacer mil paros ó más.

Sabemos lo que hiciste, Beto Uribe

En Bucaramanga se ha creado una cultura hacia el dinero donde la forma que se consigue importa poco, el cómo se gasta ya se convierte en algo filosófico. Llegando a hablar mucho de lavaperros, mafiosos y narcotraficantes disfrazados de jóvenes emprendedores; aún así esto parece importar poco y se les llega a venerar, llegando a mostrar una amnesia colectiva, ¡para toda una ciudad esos tales muertos de la violencia no existen!

Es irrelevante de dónde salga el marrano lo importante es que le pague el cover a todos. Esa cultura es la que ha permitido una completa impunidad social y política, se le dice doctor a una parranda de ‘hptas’ y lugares como la CERVE con fila para entrar siguen abiertos al público. Ya se ha hablado de la similitud entre las técnicas de Hugo Aguilar y los socios de la CERVE, pero para la desgracia de algunos y el bolsillo de otros, Beto Uribe debe dar algunas explicaciones ante la opinión pública.

Lo de reinventarse en pandemia, y la constante activación económica ya es algo inmamable, se sabe que no será lo mismo y tocar el tema nuevamente es redundante, la conclusión es que las reglas cambiaron. Se permitió la apertura de bares bajo ciertas reglas y sorprendentemente a Bucaramanga le ha ido bien con esto. Pero éstas reglas están siendo comunicadas erróneamente,

permitiendo abuso de autoridad y presuntos actos de corrupción por parte de la secretaria de salud en cabeza de Nelson Helí Ballesteros Vera.

Es este man

Los dueños de los locales si bien tienen una hoja de ruta la conexión con la alcaldía no es la más indicada.

Diversas fuentes comentan que la policía va hasta sus locales y afirman que por ley el aforo es de 75 personas, cuando ven que esto evidentemente no se cumple proceden a cobrar sus famosas «vacunas», por presión de la misma policía proceden a pagar esta contribución. Lo curioso es que no existe dicho aforo (no esta vigente) lo que se exige es la distancia social de dos metros y no permitir la pista de baile. Las vacunas por la policía es algo que se sabe y lastimosamente se convive con estas. Será una tarea muy difícil por parte de nuestros gobernantes acabar con esta practica, pero lo que sí pueden hacer es cortar el problema de raíz cuando (presuntamente) viene por parte de ellos mismos y su incompetencia.

Estos videos claramente muestran que la CERVE no cumple con ninguna de las reglas exigidas para su funcionamiento, la pregunta es ¿Dónde esta la secretaría de salud? El dicho en las calles es que como estos personajes tienen demasiado dinero la secretaría de salud no está dispuesta a realizarles el respectivo proceso por violar la norma. La Alcaldía ya ha recibido quejas del funcionamiento de este lugar pero Nelson solo ha enviado empleados de la administración, y una que otra vez ha ido a revisar sin embargo, a pesar de lo que se evidencia en estos videos, casualmente no encuentran nada.

¿Será que todo lo que estamos viendo en los videos es editado y sí siguen la norma o algo está pasando con la alcaldía y este lugar?

Testigos dicen que cuando llegan funcionarios de la secretaría de salud por las mismas quejas que se han recibido de este lugar, estos reciben dinero por parte de la CERVE y en contraprestación no los joden ¿hasta qué punto es esto cierto?

¿Si llegase a ser verdad Nelson Ballesteros se está haciendo el huevón?

Para el colmo de esta ciudad, las actuaciones ambiguas de los socios de este lugar no se quedan ahí; el local el cual LA CERVE BAR tiene como domicilio para ejercer como «persona natural» sus actividades principales, fue usado para lo que se puede ver como actividades sexuales, y no »no fue ir hacer el amor como individuos libres», presuntamente, esto fue usado para el lucro.

¿De quién o quiénes?

Esto lleva a unas preguntas ¿Este tipo de actividades está en su razón social en el documento registrado en Cámara de Comercio? ¿Su licencia de funcionamiento permite esto? ¿La «exclusiva» zona donde se encuentra este local permite casas de lenocinio o estudios webcam? El mismísimo certificado de Cámara de Comercio da un panorama aún mas grave.

Sin un registro mercantil vigente nadie en la ciudad sabe quién responde en la Cerve, no se conoce los dueños del establecimiento, ni la responsabilidad si se vuelve a repetir la historia de Ernesto Vera, y mucho menos sabemos cuánto le pagan en impuestos a la ciudad por el impacto que su negocio genera en la calidad de vida del vecindario donde funciona.

Pero tener este registro cancelado tengo dos teorías:

  1. Para pagar menos impuestos, un local que claramente capta un mayor capital al que es permitido por la ley, bajo el régimen de persona natural cambia de socio constantemente para así cuando se cumpla el tope de dinero no entrar al régimen de persona jurídica ¿Saben cómo se llama eso? Evasión de impuestos.
  2. Ó puede que esto no sea cierto y simplemente este local este funcionando sin los papeles al día en plena noche al ojo de todos los borrachos de la ciudad.

¿Beto cuál es la explicación?

Yo soy defensor de hacer el amor donde a uno le plazca siempre y cuando no joda al prójimo, la situación es que cuando ya esto se trata como una actividad económica debe sujetarse a la ley. El dilema no esta en realizar este tipo de actividades, es que Beto Uribe y sus panas crean que por tener plata están por encima de todos, incluyendo el ordenamiento jurídico al cual estamos sujetos todos, y por lo tanto pueden hacer lo que les plazca. Y ahí entra la alcaldía, la policía y el concejo ¿Ellos están por encima de ustedes? ¿Comandante Luis Ernesto García usted puede trabajar tranquilo cuando se dice que algunos de sus hombres están cobrando vacunas a los empresarios como todos unos delincuentes?

  • Marina De Jesús Arévalo Duran
  • Luis Eduardo Ávila Castelblanco
  • Javier Ayala Moreno
  • Luisa Fernanda Ballesteros Canizalez
  • Carlos Andrés Barajas Herreño
  • Jaime Andrés Beltrán Martínez
  • Luis Fernando Castañeda Pradilla
  • Francisco Javier González Gamboa
  • Robín Anderson Hernández Reyes
  • Wilson Danovis Lozano Jaimes
  • Leonardo Mancilla Ávila
  • Nelson Mantilla Blanco
  • Silvia Viviana Moreno Rueda
  • Édison Fabián Oviedo Pinzón
  • Carlos Felipe Parra Rojas
  • Tito Alberto Rangel Arias
  • Jorge Humberto Rangel Buitrago
  • Cristian Andrés Reyes Aguilar
  • Antonio Vicente Sanabria Cancino

¿Concejales, van a dejar que en su ciudad se cobren vacunas y que unos gomelos violen la ley cada vez que se les da la gana?

¿Si a los secretarios Nelson Ballesteros y Julián Silva no se les da la gana de hacer algo, ya sea por que son cómplices o por qué no tenían conocimiento de lo sucedido, ustedes concejales van a ser parte de esta filosofía de hacerse los de la vista gorda?

La falsa CONCIENCIA de Metrolinea

Para muchos Bucaramanga es un pueblo, y no en su forma despectiva como algunos ciudadanos pertenecientes a la cosmopolita lo usan. Yo ese termino lo considero parcialmente cierto, si bien Bucaramanga por definición, presupuesto, impuestos, y categoría es una ciudad. A nivel cultural, de movilidad, y posibilidad economica no es capaz de competir con las grandes ciudades: LA, CDMX, VEGAS, etc; como nos lo quiere hacer ver Juan Carlos Cardenas con su marca BGA CITY, que si bien no estoy de acuerdo con las criticas de los tuiteros a los cuales los leen 3 personas, creo que en vez de cambiar el nombre, debemos enfocarnos de que Bucaramanga pueda realmente convertirse en lo que quieren transmitir con esa marca: globalización.

no creo que ver en una bandera con el BGA CITY va hacer que los extranjeros que posiblemente vengan a montar corporaciones multinacionales con el animo de lavar dólares a Colombia los laven en Bucarmanga, no es atractivo… pa eso ponen a los «influencers» , las iglesias y los restaurantes.

(pero eso es una mausquerramienta misteriosa que usaremos mas tarde)

Para que ese BGA CITY tenga sentido tenemos que concentrarnos en los problemas estructurales que tiene Bucaramanga, esos problemas que le impide progresar y convertirse en una verdadera ciudad bonita. Y sí, de esos hay muchísimos pero hoy quiero tratar un tema que nadie toca; de desigualdad, inseguridad, corrupción, y burocracia hay un abuelito loco por ahí que habla sin darse cuenta que cada vez que dice «miente hpta» se le prende el rabo de paja. Habla mucho, hace poco.

¿Que pasa con la movilidad?

Si bien entrar a la 33 o la 27 en plena hora pico es una actividad que es muy probable que le genere mucho estrés, se llego a normalizar entre los bumangueses. Ya cuando uno va a salir, cuadra una hora de anticipación.

Los trancones, pitidos y hijueputazos que se escuchan en la hora pico ya hacen parte de la decoración y la ambientación de la ciudad. Es justificable que se pueda llegar a demorar 1 hora y media saliendo del centro de una ciudad en camino hacia lo suburbios o hacia otro municipio, antes en la famosa Manhattan salir solo del centro puede llegar a demorarse entre dos o tres horas. Pero este no es el caso, así nos la intenten vender como tal; Bucaramanga y su área metropolitana no es una ciudad de grandes distancias, y de una densidad poblacional significante para que uno se demore en llegar a su casa en trasporte publico lo mismo que se demoraría a pie, algo esta pasando con la movilidad y no se debe normalizar.

Se puede hablar de evitar compra masiva de carros, las vías angostas, ciclo rutas y diversos tipos de pico y placa para solucionar esta problemática. Pero este tipo de ideas y proyectos han generado un debate constante que ha llevado a un polarización entre ciudadanos, gobernantes y comerciantes, pareciera que ninguna solución les sirviera a todos. Pero creo que hay una en frente, que el pueblo no ha exigido con la rigurosidad necesaria. ¡El transporte publico!

LA MANJARAN

En Bucaramanga existen dos formas para moverse masivamente: Los TPC los cuales en un lenguaje coloquial vendría siendo el típico buseto y el SITM el cual le corresponde a Metrolinea. Entre estos se han dividido el mercado desde el 2009 y en dicha división a los busetos les corresponde el 33% del mercado y a Metrolinea se supone y una de las obligaciones con la ciudadania es que es este cumpla con el 66% del mercado cosa que no pasa y viene afectando a la ciudadania en su día día por años ¿Que es lo que pasa cuando el mayor trasporte publico de la ciudad no cumple con el rendimiento que debería estar teniendo? dicho sistema se colapsa, en tiempos pre-COVID esto se quedaba en una molestia que le impedía a la ciudadania moverse libremente por su ciudad, esto le pudo haber causado despidos, clases universitarias perdidas por fallas, cachos, negocios fallidos a los bumangueses.

Pero en época de pandemia esta colapso hecho a postas para el beneficio de unos pocos le esta costando vidas a la ciudadania del área metropolitana, esos protocolos de bio seguridad fueron hechos simplemente para la foto, por que en la practica no se cumplen para nada, es tanto el caos que muchos pasajeros tienen que ir parados y sentados como ganado, sin dignidad. Solo por que a un Monopolio no se le da la gana cumplir con sus responsabilidades. ¿Pero por qué no cumplen? ¿No tienen la capacidad?

Haré un aclaración que puede parecer redundante pero es necesaria

Metrolinea no es la alcaldía de Floridablanca, Piedecuesta y Bucaramanga; son los mismos busetos que cubren lo que Metrolinea no puede cubrir. ¿A qué me refiero con eso? Metrolinea la conforman dos empresas en las cuales están afiliadas todas la empresas de los busetos que anteriormente mencione

conformada por:

  • Unitransa (intentaron voltear tierras en el POT de Floridablanca) con 245 busetos
  • TransColombia con 153 busetos
  • TrasGiron con 65 busetos
  • Cotrander con 114 busetos

conformada por:

  • Lucitanea con 70 busetos
  • Villa de San Carlos con 31 busetos
  • Metropolitana con 14 busetos
  • Transpiedecuesta con 43 busetos
  • Flotax con 61 busetos

Esa concepción que se tiene que los busetos son particulares que dependiendo lo que se hace en el bus les proveeden a su familia, es falsa.

El paro de transportadores no es mas que simplemente una falsa conciencia donde la clase trabajadora acepta la filosofía burguesa, defendiendo su propia explotación. El pliego de peticiones no beneficia a los trabajadores de Metrolinea; beneficia a sus grandes dueños que a través del caos políticos desean hacer que Metrolinea desaparezca de esta manera evitando la union de ambos sistemas, lo que beneficiaria a los santandereanos. Tener un solo sistema de transporte masivo, garantiza el comercio y la movilidad, lo que genera un mayor flujo de capital tanto para el empresario, ciudadano y el Estado.

Los dueños de los busetos son los mismos socios de Metrolinea; son familiares/amigos de politiqueros como Pocho Pinto, Fredy Anaya, Mario Camacho, y Palermo que no les conviene que Metrolinea le cumpla a la ciudanía. Estos son participes de un negocio redondo, por ambos lados hacen dinero pero por los dos no les gusta.

Metrolinea capta dinero de forma regulada, su sistema de tarjeta obliga a sus socios a declarar, cosa que no hacen con los busetos. Les incomoda tener que reportar todas sus regalías ¿En qué casos una persona se molestaría por contarle al gobierno cuanto dinero esta haciendo?

A mí se me ocurren dos casos: Lavado de dinero o evasión de impuestos ¿están siendo participes de esto?

Los socios privados de Metrolinea se defienden de que están quebrados, que la informalidad le esta afectando el negocio, curioso es que no se les afecte el otro negocio el cual depende de un mismo mercado. Hablan de que la alcaldía de Bucaramanga no les ha cumplido, cuando se les olvida que dependen es del área Metropolitana, la alcaldía de Bucaramanga nos guste o no es una de las unicas que ha intentado lograr un consenso entre los transportadores.

Miguel Angel Moreno, y Mario Jose se han hecho los huevones con esta problemática. Aunque los socios de Metrolinea los mismos del EPISM presuntamente estén lavando plata con su negocio paralelo, Metrolinea como tal esta endeudada hasta mas no poder con los bancos, y si aposta de sus socios y administradores. Los bancos necesitan ese respaldo del área metropolitana para evitar el colapso de Metrolinea, respaldo el cual no se ha dado. Ningún alcalde ha dado la cara, lo curioso es que esto puede llegar a ser un a jugada política ¿cómo? Desde pandemia Mario Jose y Miguel Angel Moreno parecen los mejores amigos de Rodolfo Hernandez, para él antes eran unos corruptos pero ahora son la nueva política. No puedo dejar de pensar que esto es una estrategia de Rodolfo Hernandez para demostrarle a Juan Carlos Cardenas nuevamente que él manda.

Rodolfo Hernandez

Rodolfo Hernandez es conocido en el mundo empresarial y en el político por usar las mismas tácticas de Vito Corleone para conseguir lo que sus oscuros intereses le demandan. Desde poner a concejales a firmar pagares en blanco para así poder controlarlos y ponerlos hacer lo que a él y a su Smithers (Oscar Jahir) se le venga en gana, hasta intimidar, calumniar y amenazar con acciones judiciales a toda persona que lo critica. Esto hace parte de su repertorio de lógica, ética y estética. ¿ A qué otro viejito nos parece?

Cuando este era alcalde de Bucaramanga vio venir esta situación, así que uso su mejor estrategia: Mentirle a la gente a través de cartas firmados por él. Le redacto a los bancos una carta donde a nivel económico les prometía y el cielo y la tierra, cuando el mismo sabia que no estaba facultado para eso ¿saben cómo se llama esa jugada? extralimitación de funciones; ya con este tipo de promesas y con unos nuevos amigos ¿Rodolfo Hernandez esta jugando con la gente para poder decir quién la tiene mas grande entre el y Juan Carlos Cardenas?

¿Los ciudadanos vamos a seguir estando condenados a un pesimo trasporte publico por la avaricia de unos pocos y un juego político de dos gobernantes que parecen niños chiquitos?

Metrolinea es un pésimo servicio, la gente prefiere caminar o pagar por un taxi antes que subirse a esos buses verdes que son el equivalente de subirse a un carro manejado por Curramba. No no existe un solo culpable, el área metropolitana, y los dueños de los buses de Metrolinea le deben responder a la ciudadania. Ya sea uniendo ambos sistemas del cual son los mismos actores.

No hay gente económicamente afectada, solo es que no quieren ser regulados y que les encuentren posibles delitos fiscales.

O se ponen a cumplirle a la ciudadania lo que estipularon en el contrato de operación, el 66% del mercado. Ustedes verán, estoy seguro que la gente cuando se mame y ahí si no va haber senador, representante, o tuitero que los defienda de la gente que busca dignidad.

¡Liquídenlo!

Hace más de 15 años empezó a gestarse un monstruo que supuestamente transportaría a la gente en el área metropolitana de Bucaramanga, hace más de 10 lo inauguraban incompleto para mostrar resultados y hace 8 arrancaron con la fase 2. Hoy, tenemos un transporte que en el papel es BRT, pero en la realidad actúa como convencional, sin carril exclusivo, paradas de plataforma alta y puntos de recaudo unificado.

Solo quienes hemos montado en Metrolínea sabemos el suplicio que significa. 

La falta de cobertura a la totalidad de los barrios, el déficit de buses, las largas frecuencias entre rutas, el pésimo estado de los buses, que parecen pocillo de loco, el portal abandonado en Girón e ir como sardinas enlatadas son solo unos de los pocos problemas que representa este BRT (Bus Rapid Transit, por sus siglas en inglés) que de rápido no tiene nada. Esto llevó a que en 2019 el uso de este medio de transporte fuera de 13% y el nivel de satisfacción de 48%, problema que se agravó con la pandemia, ya que se pasó de más de 100.000 validaciones por día a casi 27.000.

La mala planeación, la mala administración del sistema y la desatención de los alcaldes al problema del transporte informal han logrado que el sistema sea insostenible financieramente: más de 30mil millones de deuda en catorcenas atrasadas y 1.900 millones de déficit en el sistema mensuales.

Los más perjudicados como siempre son los ciudadanos de a pie, no solo los usuarios del sistema, quienes recibimos el pésimo servicio, sino también los trabajadores. 

Quienes laboran para el operador Movilizamos S.A denuncian que se les adeuda 1 quincena y media prima, no se les entrega dotación para el trabajo, deben doblarse en turnos para suplir la falta de operarios y que gracias a los contratos laborales a 15 días no tienen estabilidad laboral, pudiéndose quedar sin trabajo sin previo aviso.

¿Hasta cuándo este monstruo seguirá en Bucaramanga como si nada? ¿estamos condenados a tener gerentes incompetentes que “solucionen” con paños de agua tibia, como apagando incendios? ¿la alcaldía seguirá arriesgándose a entrar en peculado, por asumir responsabilidades que no le corresponden?

Porque recuerdo que la cláusula 19 del contrato señala que los riesgos de la ejecución corren por cuenta del concesionario, que el estado no garantizará la utilidad del contrato, que, como todos, tiene riesgos. i siquiera en estado de excepcionalidad ninguna alcaldía puede asumir deudas pasadas ni los déficits que puedan presentarse. 

Insisto, el primer acto de corrupción está en el nombramiento, si todos los alcaldes se empeñan en seguir nombrando gente incompetente para gerenciar el SITM del área metropolitana estaremos condenados al fracaso. Es necesario que llegue un buen administrador que pruebe si es capaz de sacar el sistema a flote, o si, por el contrario, se demuestra que es insostenible (algo que salta a la vista, que obviamente va a demostrarse), contemple la liquidación, sin miedo y siempre buscando beneficiar a los bumangueses.

Es necesario liquidar el sistema y tener la oportunidad de crear uno nuevo que nos permita a los bumangueses volver a soñar, porque, así como está, Metrolínea no es viable.